

El Salón del Automóvil de Paris abre sus puertas esta semana para exhibir las últimas novedades en vehículos motorizados. Gran expectativa han generado los primeros diseños de automóviles eléctricos.
Las grandes corporaciones automotrices como Renault, Honda y Toyota están interesadas en el desarrollo de alternativas a los tradicionales vehículos a gasolina y petróleo. El Salón del Automóvil de París ha sido el marco propicio para presentar modelos híbridos, que incorporan motores eléctricos a los de gasolina, o los primeros prototipos de automóviles abastecidos completamente sobre la base de energía eléctrica, como es el caso del Renault Z.E. Concept.
Los ejecutivos se muestran seguros del éxito de los vehículos eléctricos debido a la gran demanda por estos aparatos, considerados como menos contaminantes y más seguros que los tradicionales a gasolina. Sin embargo, los gastos en investigaciones son muy elevados y aún no se ha diseñado un sistema eficaz para almacenar y recargar la energía. Según los pronósticos más optimistas, a partir del 2011 serían puestos a la venta al público en general.
Los automóviles con motor eléctrico no son una novedad de esta época. El primer prototipo data hace más de cien años, cuando en 1989 el modelo Jamais Contente superó la marca de los 100 kilómetros por hora. En esa época los motores a gasolina aún no se habían desarrollado, pero el costo comparativamente más barato les daría la preeminencia en la industria del siglo XX. Los automóviles eléctricos quedaron relegados al ámbito de las rarezas.
El escenario variaría durante esta década, con los últimos desarrollos en informática y en un nuevo tipo de baterías de iones de litio que permitirían masificar la producción de automóviles eléctricos en los próximos años. Las grandes transnacionales automotrices colocan sus apuestas en el desarrollo de este tipo de vehículos, más acordes con un consumidor preocupado por el medio ambiente y el costo a la alza de los combustibles fósiles dada la crisis financiera internacional.